Café Iku molido del bosque del corazón del mundo
El café Iku molido es un café de origen que nace en el bosque del corazón del mundo, nombre con el que las comunidades indígenas reconocen a la Sierra Nevada de Santa Marta. Este territorio, considerado sagrado, reúne condiciones naturales únicas para el cultivo de café: diversidad de microclimas, suelos ricos y una relación profunda entre la tierra, quienes la habitan y los cultivos que se desarrollan en ella.
Este café representa una forma de producción consciente, donde el proceso agrícola se integra con el cuidado del entorno y el respeto por los ciclos naturales. El resultado es un café molido de carácter complejo, pensado para quienes buscan una experiencia sensorial equilibrada y con identidad territorial.
Origen del café Iku molido
El café Iku molido proviene de cultivos ubicados en zonas de bosque de la Sierra Nevada de Santa Marta. Estas áreas conservan una vegetación diversa que protege el suelo, regula la temperatura y aporta condiciones ideales para el desarrollo del café.
El cultivo se realiza en armonía con el bosque, permitiendo que las plantas crezcan bajo sombra natural y en contacto directo con el entorno. Esta relación con el territorio influye de manera directa en el perfil del café, aportando matices dulces, frutales y una acidez media bien integrada.
Proceso y cuidado del café Iku molido
El proceso del café Iku molido se realiza de manera cuidadosa, desde la cosecha del grano hasta su molienda. Los granos se seleccionan y procesan respetando tiempos y métodos que permiten conservar sus características naturales.
Una vez tostado, el café se muele para ofrecer una presentación lista para preparar, manteniendo su aroma y complejidad. Este proceso busca un balance entre facilidad de uso y preservación del perfil sensorial del café, sin recurrir a prácticas industriales agresivas.
Perfil sensorial del café Iku molido
El café Iku molido se caracteriza por un perfil sensorial dulce y complejo. En taza, se perciben notas a caramelo y almendrado, acompañadas de un chocolate suave que aporta redondez al sabor. Su acidez es media, con un carácter cítrico equilibrado que aporta frescura sin ser dominante.
Este conjunto de sabores hace del café Iku una bebida armoniosa, adecuada tanto para consumo diario como para momentos en los que se busca una experiencia más pausada y consciente.
El café Iku molido y el territorio
El café Iku molido no puede separarse del territorio donde nace. La Sierra Nevada de Santa Marta es entendida como el corazón del mundo, un espacio donde el equilibrio entre naturaleza y vida humana es fundamental. El café que se cultiva en este entorno refleja esa visión, integrando producción agrícola y cuidado del bosque.
Cada bolsa de café Iku representa el vínculo entre el cultivo, el territorio y una forma de producción que prioriza la calidad, el respeto ambiental y la identidad cultural.
Un café para una experiencia consciente
Elegir café Iku molido es optar por un café de origen que invita a una experiencia consciente. No se trata solo de una bebida, sino de un producto que conecta al consumidor con el bosque, la tierra y los procesos que hacen posible su existencia.
Este café es ideal para quienes valoran sabores equilibrados, perfiles complejos y productos que cuentan una historia a través de su origen y su forma de producción.













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